Diseño Humano: RELACIONES DE Pareja

Actualizado: 17 sept

Existe una activación en Diseño Humano que dice: “Ningún ser humano es una isla”. Los momentos de soledad son necesarios para encontrarnos con nosotros mismos. Sin embargo, es en las relaciones donde podemos ver con total claridad nuestras luces y sombras. Esto se hace muy evidente en las relaciones de pareja.
Si somos honestos, debemos admitir que nuestras relaciones de pareja a menudo se basan en la manipulación. Hay un chiste que dice algo así como: “Cariño, eres libre de hacer todo lo que yo quiera que hagas”. En mayor o menor medida, siempre estamos buscando la manera de cambiar al otro para adaptarlo a nuestras necesidades. Hemos convertido nuestras relaciones en un juego de “lo que tú deberías cambiar para que esta relación continúe” y “la dirección correcta hacia dónde debería ir esta relación para que sea fructífera”. Con estos dos supuestos, construimos nuestras relaciones con la esperanza de que algún día funcionen.
Muchas personas desconocen que el imperativo genético nos vincula con seres humanos totalmente opuestos a nosotros. Los genes buscan diversidad para que la piscina genética sea lo más variada posible. Esta es la razón principal por la que nos sentimos atraídos por personas muy distintas a nosotros. Los genes hacen su trabajo y, después, nosotros pasamos el resto de nuestras vidas intentando cambiar a la otra persona para que se amolde a nuestras expectativas.
Además, está la idea que nos han vendido de la necesidad de encontrar a nuestra media naranja: esa persona que nos complete, que nos haga sentir mariposas en el estómago. Tengo una mala noticia: no existe tal cosa. Si quieres encontrar a tu media naranja, tendrás que mirar dentro de ti.
Cuando tienes la oportunidad de ver la conexión mecánica que se establece entre dos personas, te das cuenta de que en todas las relaciones existen retos. No hay relaciones buenas o malas; lo que hay son relaciones más o menos afines. Conocer cómo conectas con otra persona mecánicamente te ofrece una visión muy reveladora y libre de culpas, que puede marcar una gran diferencia en tus relaciones.
Saber dónde habrá química y dónde no, o en qué aspectos conectarás y en cuáles no, te lleva a mirar la relación desde una perspectiva muy distinta. Aquí, el objetivo no es cambiar ni mejorar nada, sino aceptar y respetar lo que eres y lo que el otro es.
Ra Uru Hu, el fundador de Diseño Humano, decía: “Si dejas que alguien sea quien es, y esa persona te deja ser quien eres, eso es amor. Cualquier otra cosa es tortura”. Esta frase resuena profundamente en el contexto de nuestras relaciones. El amor verdadero implica aceptación, respeto y la libertad de ser uno mismo.
Quieres conocer cómo es tu conexión con tu pareja, hijo/a, socio/a, amigo/a. Reserva una sesión.
Pincha en el enlace 👇



¡Acertadísima reflexión Raúl! Esto ayudaría a rebajar una barbaridad el termómetro psicosocial en la calle, así como relajaría mucho el ambiente que termina derivando en conflictos de otra índole: con los hijos, profesionales, familiares, adicciones varias, discusiones al volante, mala educación al relacionarte con otros...